jueves, 19 de agosto de 2010

Descripción de como se aman dos Seres de Luz en sus cuerpos fisicos - (H...

La sexualidad desde la nueva consciencia

ALMAS GEMELAS - Conversación con Jesús

Almas Gemelas segun Paulo Coelho

Almas Gemelas segùn El Ojo de Horus

Valores para aprender a compartir con nuestra alma gemela



HONESTIDAD
HUMILDAD
LIBERTAD
RESPETO
FELICIDAD
RESPONSABILIDAD
ARMONÍA
PAZ
TOLERANCIA
PACIENCIA
COOPERACIÓN
SOLIDARIDAD
CONFIANZA
AMOR

Lecciones que nos enseña nuestra alma gemela...


Cuando tu alma gemela llegue a tu vida, será para ayudarse mutuamente a aprender.

Fundamentalmente, las lecciones a explorar son:

Amar incondicionalmente.

Ser auténticamente NOSOTROS MISMOS. Nuestra alma gemela nos conoce mejor que nadie. Sabe de nuestros talentos ocultos y de nuestras sombras. A veces, estando con mi alma gemela, esta transparencia puede volverse insoportable. Pero al final, resulta lo mejor que puede pasar, porque me empuja amorosamente hacia un nuevo nivel de evolución. Junto a nuestra alma gemela, no podemos esconder nuestro verdadero Yo, y esto es maravilloso.


Cumplir nuestro propósito

Como todos sabemos, venimos a la Tierra con un propósito concreto y una misión de servicio. Nuestra función es única, no existe otra persona en el mundo que pueda realizar nuestro aporte. Por eso, descubrir esa misión es imprescindible, tanto para nuestra evolución como la de la Humanidad toda. No debe haber nada mas triste que una vida que no se dedicó al propósito para el que se ha creado, fue una oportunidad perdida que nunca mas se recuperará. Por eso la presencia de nuestra alma gemela es fundamental. Porque nuestra misión y la suya, son sincrónicas, se articulan de manera armónica, son absolutamente complementarias. Para poder expresarla en todo su potencial, necesitamos a nuestro eterno compañero junto a nosotros, trabajando codo a codo, colaborando en nuestra toma de conciencia, despertando cuando nos dejamos estar, festejando juntos cada pequeño paso, y siendo ejemplo para quienes observan. ¿Estamos dispuestos? ¿Estás lista/o para amar sin condiciones, mostrarte sin reservas y dedicarte a tu misión sin miedos?

Si la respuesta es si, estás en camino a encontrar tu alma gemela o ya la has encontrado.

Y has descubierto que Amar incondicionalmente, Ser Tu Mismo y Desarrollar tu misión, son las claves para propiciar ese encuentro.

Te muestra el reflejo de tu imagen...


La pareja complementaria es alguien que te muestra el reflejo exacto de tu propia
imagen. Puede obligarte a enfrentar tus vibraciones negativas o las positivas.
Ingresa a tu vida para con el fin de que aprendas ciertas lecciones.
La pareja álmica es alguien que llega en el momento preciso para enseñarte de una
manera muy intensa algo sobre vosotros mismos, o para corregir tu rumbo en caso de
que te hayas desviado. Este es un encuentro muy especial, que produce un fuerte
impacto, muchas veces no es una experiencia placentera y con seguridad alterará
tu vida, ya sea de forma positiva o negativa, dependiendo de tu grado de evolución.
Como reconocerla:

La pareja cósmica es alguien con quien estás conectada para llevar a cabo una
misión concreta. Sientes como si conocieras a la otra persona de toda la vida y
hubieras estado siempre con ella. A través de sucesivas reencarnaciones se han ido
encontrando..

El alma gemela es alguien con una frecuencia vibracional muy parecida a la tuya.
Estos sí suelen ser encuentros románticos y varían de acuerdo a las lecciones o
experiencias que tengas que aprender para evolucionar. Las almas gemelas suelen
encontrarse después de eones o ciclos muy largos, para retornar juntas al lugar de
donde vinieron. Posterior a su armonización siempre te sentirás comprendido por esta
persona, y no será necesario explicar nada, pues se comprenderán en un nivel
profundo.

La llama gemela es alguien con quien has mantenido a lo largo de vidas pasadas un
lazo muy íntimo. Es una conexión muy especial a nivel del corazón, y el amor
compartido es inolvidable. Va más allá de la atracción sexual, es un amor muy
espiritual. Juntos han pasado por muchas cosas. Los recuerdos de la unión inicial,
la experiencia del amor puro y la separación posterior perduran en la memoria
kármica de estos dos corazones unidos. Cómo reconocerla: pase lo que pase, estés
cerca o lejos, en cualquier circunstancia o situación, sentirás que estás
irremediablemente unido a esta persona.

El rayo gemelo es la última y más intensa de las relaciones que pueden
experimentarse. Es la reunión final con la otra mitad de uno mismo. La
experiencia del abrazo y las misiones de ambos son una y la misma. Cómo reconocerla: en todo momento y bajo cualquier circunstancia tendrás la absoluta certeza de que esta persona es tu complemento.

Acceso a la memoria universal...


Ya que en estos tiempos se está dando el reencuentro de miles y miles de Almas
Gemelas en la Tierra, hablaremos un poco acerca de lo que son esas benditas
Esencias.

El drama y el éxtasis de encontrar tu verdadera Alma Gemela, tu contraparte, va
más allá del simple encuentro con otro ser humano... Es un genuino enlace de
almas y de mentes. Dicho enlace es tan potente, tan pleno, tan total, que llevan a los seres que vivencian la experiencia a transgredir las barreras étnicas, las de edad,las religiosas, las condiciones socioculturales y económicas, etc. impuestas por los egos de otros.

En una manifestación universal, de unión total, al manifestarse el microcosmos en el macrocosmos, descansando el eterno presente y el futuro en el pasado, el amor fluye interminable en todo su esplendor en quienes se reencuentran y se aman por ser uno indivisible.

Siendo el Amor la única Ley imperante en el Universo, dos Almas Gemelas que se
reencuentran en este espacio-tiempo multiplican su amor hasta lo infinito
magnificando su capacidad de obrar milagros.

Al entrar en una nueva espiral de vida superior, la conciencia universal despierta y aquel que se permite ser quien verdaderamente es, aprovecha la oportunidad que el momento le brinda para tener acceso al banco de memoria existencial dejando que arriben las visiones y recuerdos... Entonces reconocemos quiénes somos y por qué estamos juntos de nuevo. Sabemos que nos hemos encontrado porque estamos listos... Porque nuestra unión resulta inevitable.

Las Almas Gemelas no conocen las barreras ni limitaciones entre ellas; no tienen ni
se imponen reglas entre sí, ni retribuciones de su amor. Tienen un interés común,
muy diferente a los intereses comunes de las parejas que se acompañan entre sí
movidas por ilusiones terrenales... Su interés común más poderoso es el recuerdo
de su Amor.

Siendo uno en espíritu y en su origen espiritual, comparten el complemento
llamado vida, por lo que, al reencontrarse les es imposible separarse. Son parejas
en el sinfín del compañerismo pero dicho sentido es más amplio, dinámico y
compatible que el de una pareja convencional porque el desarrollo de sus almas
está a un mismo nivel. El Uno que son, conforma un equipo de trabajo perfecto. Su
orientación y proyección es Perfecta.

Su psiquis es similar y su sensitividad la misma. Sus energías se sincronizan
perfectamente entre sí; sus cuerpos se acoplan el uno al otro en perfecta armonía
de la creación. Sus lazos internos, tan profundos como el mar van más allá del
compañerismo, más allá de la amistad, más allá de todo lo conocido en la Tierra.
Las Almas Gemelas no es tan sólo el reflejo del espíritu y la mente de su contraparte; es el reflejo de sus aspiraciones secretas, de sus melancolías, de sus
realizaciones.

Una Alma Gemela es para la otra el lazo de unión con la Inteligencia Universal,
con la mente de Dios...
Estando en la etapa de la resolución, en el proceso de moverse del plano físico y
mental tridimensional al plano del espíritu, las Almas Gemelas que están
preparadas para ello se reencuentran para ascender juntas a la nueva espiral
evolutiva teniendo la capacidad de ayudarse una a otra física, mental, emocional y
espiritualmente... Su unión resulta una bendición en esta etapa del proceso
humano aquí en la Tierra.

Habiéndolo hecho todo juntos desde siempre, es natural que deseen ingresar a otro plano evolutivo también. Conociéndose desde siempre no necesitan palabras para comunicarse. Sienten la alegría y el dolor de su otra mitad estén juntos o distantes. La nostalgia les aprieta el corazón y las lágrimas afloran a sus ojos al experimentar la urgencia de integrarse al otro.

Nada ni nadie tiene cabida entre dos Almas Gemelas. Su destino es seguir juntos,
estar unidos; realmente son indivisibles... Finalizando el tiempo de la Tierra,
abierta la puerta conducente a una espiral de vida superior su unión en una
recompensa estructurada para apoyarse uno al otro en una misión en particular.
De hecho, dicha unión estaba predestinada dentro de su programa maestro
evolutivo.

Desunidos cada uno de ellos estaría vacío; su trayectoria en la Tierra sería inútil.
Su unión aquí y ahora es una fuerza decisiva para transformar el odio en amor, el
conflicto en armonía restableciendo el reinado de la paz en la Tierra.
La perpetuidad de la vida, que es el amor de Dios, se manifiesta en el reencuentro
de las Almas Gemelas. No hay patrones, no hay barreras ni razas, credos, colores,
condiciones ni situaciones de vida que puedan separar lo que Dios originó Uno en
Su Amor.
Tú y tu Alma Gemela son Un Mismo Espíritu; un solo ser proyectado en dos
polaridades, una sola conciencia en un solo ser... ¡Son un Eterno Amor Perfecto!

Aprendizaje mutuo...


Puede suceder que inicialmente en la relación de las almas gemelas se produzcan conflictos, ya que es una relación basada en el aprendizaje mutuo, para lograr armonía la relación se debe basar en el apoyo mutuo y en la incondicionalidad.

En este sentido, una pareja cuya relación se fundamenta en el Amor Verdadero seguirá aprendiendo, progresando y evolucionando, pero desde el nivel de la consciencia, lo cual quiere decir que ha dejado atras la necesidad de aprendizaje a través del dolor y sufrimiento.

Por supuesto que en toda relación y convivencia de pareja se dan las circunstancias de fricción, pero el enfoque de las mismas, cuando la base de unión es el Amor Verdadero, permite que cualquier problema sea enfrentado desde una perspectiva más elevada.
Puede tambalearse todo alrededor de esta unión, pero el apoyo y la incondicionalidad le permiten sobreponerse siempre a cualquier situación desarmónica que pueda darse por los motivos que sean.

Cuando nuestra relación es de Amor Verdadero, existe un sentimiento sólido y arraigado por parte de los dos miembros de la pareja, de haber encontrado la calidad de relación que aporta una calma interna, un regocijo y celebración externa y un sentimiento de estar con quien mejor y más nos conoce y acepta por ser complementario a nuestro carácter, personalidad y temperamento.

Es entonces cuando se nos presenta la oportunidad de darnos cuenta de que hemos encontrado o nos ha encontrado el Alma Gemela. Sentimos una mutua y tranquila alegría en nuestro corazón difícil de describir con palabras; como si compartiéramos en secreto una complicidad, un tesoro que solo conoce nuestra pareja y que las personas con las que nos relacionamos van notando por el solo hecho de nuestra presencia, como si irradiáramos una especial energía allí donde estamos juntos, y que llena todo a nuestro alrededor con una vibración muy especial.

El Alma Gemela sólo llega cuando uno está lleno de sí mismo y no necesita ser rescatado de su soledad ni siente que el amor llenará su vacío interno ni externo, ya que ha tenido el valor suficiente para aprender a amarse a sí mismo, a celebrar la vida y a celebrar el amor de forma incondicional a través de su actitud positiva con todas las personas de su entorno: solo así se puede encontrar al Alma Gemela, al Amor Verdadero.


Somos y pertenecemos a una especia de "tribu" energética, formada por muchas almas encarnadas en cuerpos y unidad por un sistema de red lumínica que nos enlaza a todos.

Esta "tribu" energética amalgama a todas las personas con las que nos vayamos encontrando, a lo largo de cada vida, de cada existencia; serán todas las personas con las que vayamos a mantener una relación, ya sea esta relación corta, larga, positiva, intensa, superficial, dolorosa, momentánea o duradera, familiar, sentimental o de compromiso. Ni una sola de nuestras relaciones es casual, sino causal. Ni siquiera lo aparentemente sin importancia deja de ser importante.

De entre todas nuestras conexiones, por Ley de Afinidad, existen unas más definidas que otras. En este sentido, el entramado más afín será aquel que tenga más similitud energética, y sobre todo, aquel que reúna cualidades parecidas y en ocasiones incluso idénticas.
Cuando nos encontramos con un espíritu afín encarnado en el ámbito de las amistades, se produce un reconocimiento instantáneo y se da una afinidad en ambas direcciones que hace que de repente, casi instantáneamente, se salten las barreras de tiempo y espacio y te parece que conoces a esa persona de toda la vida, y así es; aunque no es de toda la vida,sino de todas las vidas. La confianza es instantánea.


Sin embargo, el Alma Gemela es mucho más que un espíritu afín: Es el más afín de los espíritus. Es tu otra mitad. Es aquella parte de tu mismo Ser, antes de que Tu Ser decidiera venir a experimentar, aprender o estar en misión a un mundo en cuya realidad existe una ley en acción: La Ley de Opuestos, la dualidad, la polaridad entre sexos diferentes.

El reconocimiento de Alma Gemela se da en el nivel del alma; sin embargo, una vez aquí , en la tercera dimensión, existen ciertas posibilidades de dificultad para que el encuentro no sólo se produzca, sino que además se consolide y sea duradero, al margen de todo el romanticismo que siempre ha generado el término.

Un Alma Gemela encarnada, es un ser humano que posee en sí mismo lo mejor de su otra mitad y viceversa.

Las Almas Gemelas no poseen los mismos defectos; por el contrario, con su luz común se ayudarán mutuamente a limpiar sus respectivas sombras (todo el bagaje que constituye su herencia genética, racial, cultura, social, educacional y que todavía tiene que enfrentar, asumir y la mayoría de las veces limpiar y transmutar).

Hasta que las sombras individuales de ambas personas no estén transmutadas e iluminadas, no podrán realizar la fusión necesaria para llevar a cabo su misión de expandir luz como UNIDAD que son, como Almas Gemelas que son; es decir, su realidad polar debe ser trascendida para poder ser UNO y no DOS.

La misión de la unión de las Almas Gemelas es completamente espiritual, en el sentido de que su unión se basa en la generación permanente de un impacto de total sanación; esto quiere decir que una pareja de Almas Gemelas es capaz de generar con su sola presencia un vórtice energético de tal vibración que repercute en el entorno donde se encuentren y este es un hecho que escapa a la mente racional y a la lógica.

Una pareja de Almas Gemelas tiene una misión común de sanación, ya que es sólo a través del Amor como la humanidad podrá dar el salto frecuencial que necesita a nivel evolutivo, en nuestra actual sociedad, donde la violencia y la injusticia han generado tanta desarmonia.

Las Almas Gemelas, para encontrarse, han tenido que trascender ya sus respectivos miedos a la soledad, su falta de autoestima, su necesidad de reconocimiento egoico, y sobre todo han tenido que asumir su misión en la vida".

Crecimiento personal y espiritual...


El encuentro con el alma gemela no es exactamente una historia de amor, es la historia de un crecimiento personal y espiritual, ya que las relaciones no las tenemos simplemente para ser felices, sino que las vivimos para evolucionar". Y es que las relaciones son la gran escuela para el progreso del alma.
Brian Weiss asegura que "son un laboratorio viviente, una prueba sobre el terreno para determinar si hemos aprendido nuestras lecciones, para descubrir hasta que punto nos acercamos hasta nuestro plan vital determinado".

Cuando dos almas gemelas han de reencontrarse, el Cosmos se confabula para posibilitarlo. Todos aquellos que han vivido esta experiencia hablan de las señales del universo. A ellas se refería Brian Weiss, con la bondad y el amor que emanan de su persona, "encontrar a tu alma gemela es un regalo del destino y, por ello, el universo se encarga de que no pase desapercibido, de que la conexión se produzca; después será la decisión de ambos, el libre albedrío, lo que decida aceptar ese regalo o no".

TODOS TENEMOS NUESTRA ALMA GEMELA EN ALGUN PUNTO DEL CAMINO EVOLUTIVO. SEPA COMO CONECTARSE CON ELLA PARA PERFECCIONAR SU MISION EN ESTA TIERRA.

Estar preparados para reconocerla...


Para poder atraer a nuestra alma gemela lo primero que debe suceder o existir es que estemos preparados para reconocerla, esto se logra a través de la experiencias que hayamos reunido a través de la vida. Que estemos conectados mental y espiritualmente, que nos conozcamos a nosotros mismo y sepamos lo que realmente buscamos.


Para atraer a nuestra alma gemela debemos vibrar al unísono con ella, recuerda la ley de atracción dice que todo lo igual se atrae, por esta razón si estas vibrando igual que tu alma gemela les será más fácil encontrarse. También debemos tener claro que es lo que buscamos, que esperamos de ese ser, si aún no sabemos realmente que es lo que queremos experimentar, está claro que no estamos listos para recibirlo, porque simplemente no lo sabemos.

Nuestra forma de pensar y afrontar la vida juega un papel muy valioso también. Nuestra vida es el resultado de nuestros pensamientos en aquello que concentras tu mente se te dará y manifestará en el mundo exterior. Si enfocamos nuestros pensamientos en atraer a nuestra alma gemela y lo pedimos desde el corazón, Dios y el universo pondrán todo de su parte para cumplir tu deseo.

Crecimiento espiritual mutuo...


Como todos sabemos, venimos a la Tierra con un propósito concreto y una misión de servicio. Nuestra función es única, no existe otra persona en el mundo que pueda realizar nuestro aporte. Por eso la presencia de nuestra Alma Gemela es fundamental. Porque nuestra misión y la suya son sincrónicas, se articulan de manera armónica, son absolutamente complementarias.

Para poder expresar nuestro Yo en todo su potencial, lo necesitamos junto a nosotros, juntos alcanzamos un desenvolvimiento que jamás lograríamos alcanzar por separado. Ambos desean crecer espiritual e intelectualmente, a nivel personal se identifican, se incentivan.

Sienten la necesidad de conversaciones largas. Aprenderán a aceptarse , respetarse y quererse como son. El estado de ánimo de uno se refleja en el otro como un espejo. Estar preocupado por el otro, sentir que está bien o mal es una situación normal, pues todo lo perciben y lo intuyen del otro.

Nuestra alma gemela nos conoce...


Nuestra Alma Gemela nos conoce mejor que nadie. Sabe de nuestros talentos ocultos y de nuestras sombras, te empuja hacia un nuevo nivel de evolución. Junto a nuestra Alma Gemela no podemos esconder nuestro verdadero Yo, por mucho que lo intentemos.

Amor incondicional...


Esta es la lección más difícil de todas. Nuestra Alma Gemela nos propondrá un interesante (y a veces, desesperante) juego: amarlo incondicionalmente. Y es que el encuentro con el Alma Gemela siempre es una experiencia de amor incondicional, ya sea porque sus características nos irritan o porque su situación no concuerda con la nuestra. Porque pudiese estar involucrado en otras relaciones, porque vive a miles de kilómetros de distancia, o simplemente, porque aun no se reconoce en el otro. Quién sabe…

Ante estos limitantes uno podría simplemente apartarse y buscar el camino del amor por otras praderas... pero eso no es posible, porque sentimos por esta persona una atracción tan fuerte que nuestros intentos resultan inútiles. Siempre volvemos a él, en corazón y pensamiento, y en acción. Y esto sucede así porque la intensidad de la energía reconciliadora de las almas gemelas es muy alta, prácticamente a toda prueba frente a las situaciones de ruptura.

Así vamos aprendiendo a aceptar al otro tal cual es, a aceptar que los vínculos de amor a veces no son los convencionales, aprendemos a esperar, a conectarnos en otros niveles, a deshacernos de la expectativas, en fin, aprendemos a amar de verdad…

Alma compañera / Alma gemela



A veces nos encontramos con un alma compañera nos casanos y tenemos hijos; posteriormente si hemos evolucionado lo suficiente podemos encontrarnos con nuestra Alma Gemela, si nos logramos armonizarnos cumplira la función de ayudarnos a evolucionar espiritualmente.
Y como todo proceso de aprendizaje ,involuntariamente este proceso podría hacernos sufrir. Siempre que aparece en nuestra vida es para mostrarnos los aspectos de nuestra alma y el camino que debemos seguir a fin de continuar creciendo, nos acercamos así a nuestro propósito más elevado ascender juntos.

El reconocimiento...


El saber con claridad que estamos frente a la persona que tanto hemos esperado es algo que sólo nuestro corazón o intuición nos hace saber y es ciertamente difícil de explicar, se experimenta una sensación y una reacción que nunca hemos tenido con ninguna otra persona. El sentimiento que surge por lo general es intenso y libera una tremenda energía.

Es por eso que nos podemos sentir totalmente incómodos y extraños a su lado, ya que estamos dando pie a una vibración demasiado alta, y al mismo tiempo también experimentamos una sensación muy especial: Nos sentimos felices, en un estado de efusividad y aceleramiento interior. Hay gente que no habiendo logrado asimilar toda esa energía, no quiere saber qué es lo que está sintiendo, y dejan ir al otro sin haberlo olvidado nunca.

Nos invade de repente un sentimiento de familiaridad, sentimos que ya conocemos profundamente a esta persona, con una profundidad que normalmente está reservada para los miembros más íntimos de nuestro círculo familiar. O incluso más profundamente, en una forma intuitiva, sabemos cuáles serán sus reacciones y lo que dirá.

Sentimos pues una seguridad y confianza enorme que no se adquiere en días, semanas o meses. Y tenemos, una gran necesidad de acercarnos físicamente. Esta atracción que no es sólo física o sexual, trasciende la edad, la materia, la raza, el credo, las situaciones que uno esté viviendo, así como las distancias.

Energía de las almas gemelas...


Se trata de una misma energía que, por una necesidad de tener otra parte similar que la complemente, decidió dividirse en dos. Cada una de esas dos partes debería evolucionar a través de la vida, pero de forma separada. A medida que estas dos extensiones de una sola alma descienden hacia el mundo material, desarrollan aún más su separación en dos grandes polaridades, la positiva y la negativa.

Cada una de ellas expresa cada vez más fuerte su polaridad masculina (fuerza positiva, activa, extrovertida) y la femenina (fuerza negativa). A veces un Alma Gemela cambiará de género en una encarnación con el objeto de conocer las cualidades propias de la otra polaridad.

Nos dividimos. Así como los cristales y las estrellas, así como las células y las plantas, también nuestras almas se dividen. Hacemos parte de lo que los alquimistas llaman, el Alma del Mundo. El hombre y la mujer son, pues, inseparables. Cada uno es una parte igual a la del otro. Los principios Masculino-Femenino son totalmente intercambiables. Sin embargo, uno de ellos siempre apunta en dirección opuesta a la del otro.

Mucha gente cree que la unión con el Alma Gemela es algo fácil y perfecto… si tuvieran que explicar que es un Alma Gemela responderían que es "la persona que me hace feliz por completo, mi otra mitad, están convencidos que cuando ésta llegue a su vida los hará felices para siempre, que no presentará problemas, cuando en realidad encontrarla es a veces todo lo contrario, porque es cuestión de aprendizaje.

Algunas veces el Alma Gemela no reconoce a su compañera porque está involucrada en otras relaciones. Cada una está en un escenario diferente, viviendo vidas paralelas, con parecidas o iguales experiencias y que les son necesarias para su evolución.

El alma que, aún pudiendo reconocer a la otra, no debe interferir sino para ayudarle incondicionalmente. Por esto es que muchas veces la relación con el Alma Gemela no es tan solo de pareja, es algo que va más allá.

Nuestra otra mitad...


El alma gemela es nuestra otra mitad.
En el origen, éramos entidades únicas, chispas de la Divinidad. Ante el Creador, acordamos descender al plano de la tercera dimensión a continuar la Obra Creativa, cumpliendo una Misión Conjunta. Dado que el mundo que conocemos es el reino de la dualidad, tuvimos que dividirnos en dos mitades.
El plan consistía en vivir vidas separadas y cumplir funciones diferentes, hasta que habiendo experimentado todas las formas de nuestras cualidades únicas a través de distintas encarnaciones y recuperado nuestro recuerdo de quien somos en realidad estuviéramos preparados para el reencuentro. Una vez logrado éste, podríamos cumplir nuestra Misión Conjunta.
Puede estar encarnado o no, pero siempre que aparece en nuestra vida es para mostrarnos los aspectos elevados de nuestra alma y el camino hacia el cual dirigirnos para seguir creciendo. Nos acerca a nuestro propósito elevado.
Tenemos muchos compañeros de alma pero una sola alma gemela.
Lo que se siente cuando uno se encuentra con esta persona es algo que no se puede describir con palabras. Es un amor mas allá de toda dimensión.
A lo largo de la vida, van apareciendo distintos maestros que nos recuerdan que existe un alma gemela que encontrar (por ejemplo, personas que nos hablan del tema, libros que leemos, conferencias sobre el tema). Pero para que el recuerdo de quien es quien pueda resonar en nosotros y la unión se pueda producir, es preciso estar al mismo nivel de evolución.
Una vez que nos reunamos con el alma gemela, podremos viajar a otras galaxias, experimentar otras formas de vida o simplemente regresar flotando hasta el Centro de la Fuente de Creación.
Si creemos estar ante nuestra alma gemela y la persona no parece darse cuenta o nos rechaza, debemos entregar la situación al Universo.
Características típicas de una relación con el alma gemela

Para identificar una relación que podría caracterizarse como de "almas gemelas", busca los siguientes indicios:
1) A menudo no es nuestro tipo de pareja.
2) A nivel racional, uno podría presentar mil razones para no involucrarse con esta persona.
3) Sincronicidad de encuentros. El Universo parece confabularse para acercarnos a esta persona.
4) Surgen muchas intuiciones respecto a esta persona.
5) Sentimos una urgente necesidad de llamarlo o encontrarnos con él / ella.
6) Los roles suelen invertirse. Si éramos una persona que solía tomar la iniciativa, con esta persona asumimos una actitud mas pasiva.
7) Un patrón interesante que suele aparecer es que inmediatamente antes de encontrar el alma gemela hayamos estado involucrados en algún tipo de "amor imposible".
Una vez que nos liberamos de esto, el alma gemela suele aparecer. En general esto sucede muy rápido.

La unión que existe con nuestra alma gemela es imperceptible, es decir, nosotros podemos no tener conciencia de su presencia, puede estar muy cerca de nosotros y no la reconocemos físicamente, pero nuestra alma si lo hace y una de las formas en que se hace manifiesto es en sueños ¿Alguna vez has despertado maravillado y extasiado después de un hermoso sueño, durante el cual tuviste una conversación íntima, gratificante con "la persona de tus sueños"?.
Cuando se está adormecido se puede tener una proyección astral, que es tan real en la manera en que puedas entender que tu vida es "normal".
Durante una proyección astral tu cuerpo psicosomático se separa de tu cuerpo material, quedando unido a éste por lo que conocemos con el nombre de cordón de plata.
El cuerpo psicosomático es idéntico al cuerpo material o cuerpo físico, pero tiene niveles diferentes de conciencia y existencia. Esa separación entre el cuerpo psicosomático y el cuerpo físico ocurre antes de que empecemos a soñar. Una vez terminada la separación, se inicia la existencia de lo que llamamos "soñar".
En estos sueños, nosotros vivimos y sentimos de verdad, solo que en esferas diferentes. Es algo tan palpable, que al despertar, se tiene la impresión nítida de que el sueño fue real. Y fue tan real como lo es su existencia a nivel de conciencia física.
Si has soñado con "la persona de tus sueños" puedes estar seguro que ha sido un reencuentro con tu alma gemela.
Existen otros casos que el encuentro con "alguien" activa en nosotros actitudes que en otros casos no se manifiesta, alguna vez te has preguntado ¿Por que hice esto? Tal vez tu no reconozcas a tu alma gemela, pero tu alma si.
El reencuentro de almas gemelas no solamente se da en otros planos, también se da en nuestro mundo físico y material, en nuestra realidad. Estamos unidos a nuestra alma gemela desde el inicio de los tiempos, y en cada reencarnación evolucionamos juntas, y podemos encontrarnos continuamente, pero no siempre nos reconocemos, podemos convivir juntos y no percatarnos de nada, y a pesar de sentir atracción uno con el otro, la separación puede ser inevitable, esto es por una razón: Falta evolucionar y para ello necesitamos de otras relaciones. Vivir experiencias diferentes. Tal vez no se ha llegado al punto de evolución en donde este reencuentro sea beneficioso, o tal vez una de las dos parte ha evolucionado, pero la otra no.
Cuando una persona alcanza el estadio fina de evolución antes que su alma gemela al punto de abandonar el círculo de las reencarnaciones, su carga de amor será tan grande que decidirá dar la mayor prueba de amor que es posible dar, permanecerá voluntariamente en este mundo de sufrimiento y angustia a la espera de su alma gemela termine su evolución y de que ambas puedan ascender juntas.
El reencuentro y el reconocimiento de las almas gemelas se dará tarde o temprano. No hay manera de saber cuando ni donde, pero si estás en busca del amor verdadero, del amor eterno, puedes activar la energía del amor para atraer el reencuentro.

Armonía con nuestra Alma gemela


En el nombre de mi Yo Superior y el Yo Superior de mi alma gemela, Invoco tu divina presencia, amado mío Para que nuestros corazones vuelvan a fundirse en uno solo, Para que recordemos y realicemos nuestro Propósito y Misión. Invoco la Luz del Espíritu Santo, la de los Maestros Ascendidos, los Ángeles y Guardianes de la Luz y todos mis Ángeles y guías personales, Ellos protegerán nuestro reencuentro en el plano físico.
Pido que sean eliminadas las barreras que me impiden recordarte y encontrarte, Que se dispersen las nubes que nos impiden reconocernos, Que se disuelvan las tensiones kármicas que puede haber entre nosotros, Siempre y cuando esto sea apropiado a nuestro bien superior.

Nuestra misión... para evolucionar.



Una de las grandes misiones que tenemos como humanos es encontrar a esa otra parte que es de nosotros y a la cual, a su vez, pertenecemos, porque el alma gemela es uno de los factores que más ayuda a los seres del universo para su evolución.

La existencia de una energía complementaria es una realidad que no debe ser considerada como un producto de los cuentos de hadas, porque no lo es.

¿Cuántos de nosotros no hemos sentido un vacío o una necesidad de encontrar "algo"? Es una nostalgia que se experimenta en nuestro espíritu que nos dice que necesitamos unirnos a esa otra mitad para funcionar con toda la fuerza con la que fuimos creados desde un principio.

Es necesario que al menos tengamos la conciencia de que en algún lugar del planeta o del universo existe ese ser que nos hará vibrar, que nos está esperando, nos está amando como somos y, que al igual que nosotros, anhela nuestra presencia.

Tenemos que poseer esa claridad en nuestro corazón: somos dos seres que antes eran uno sólo y debemos lograr esa reunión para alcanzar la felicidad que todos merecemos gozar.

Por ello, los Maestros de Sabiduría siempre enfatizan que es muy importante que sepamos esto, porque a partir de que seamos capaces de hallar a ese complemento tendremos la fuerza necesaria para luchar contra todo lo que debemos de sacar de nuestra vida y así transformarnos en seres que únicamente buscan la felicidad y el amor.

Si nosotros desde un principio de la humanidad hubiéramos buscado a esa persona para solamente celebrar uniones con el ser adecuado, este mundo sería completamente diferente porque los hijos de esas parejas serían seres muy equilibrados, con un nivel muy alto de evolución.

Esto es porque cuando se nace en parejas que no son las adecuadas, los hijos llegan ya con muchos problemas emocionales y físicos, que por lo general son debidos a que sus padres no comparten una misma energía y ellos no pueden asimilar esto en sus cuerpos.



¿Cómo reconocerla?

El saber con claridad que estamos frente a la persona que tanto hemos esperado es algo que sólo nuestro corazón nos dará, por lo que únicamente debemos de escucharlo a él

Pero debemos saber que todos podemos tener enamoramientos, atracción o asimilamiento de energías y, como nuestra mente es demasiada hábil, con una sensación de paz o algo confortable el cerebro nos puede mandar muchas órdenes o reflejos que nos hagan sentir que realmente esa persona es nuestra alma gemela, aunque no lo sea.

En cambio, cuando realmente estamos vecinos al verdadero amor, se experimenta una reacción que nunca hemos sentido con ninguna otra persona.

Algunos de los síntomas son que nos podemos sentir incómodos, extraños, ya que estamos dando pie a una vibración demasiado alta, por lo que al mismo tiempo experimentamos una sensación muy especial.


Sobre todo porque hay gente que no ha logrado asimilar esa energía y no han querido investigar qué es lo que han sentido y han dejado ir a su alma gemela, sin haberla olvidado nunca, pero no tenían esa conciencia de que tenían que provocar un encuentro.

Es importante estar atento ante estas emociones, porque podemos sentirnos muy atraídos hacia alguien, pero siempre será el mismo tipo de enamoramiento; eso quiere decir que es un sentimiento conocido y que no es la persona adecuada.

Con el verdadero amor todo sentimiento será muy diferente a los que hayamos vivido antes.



Desde la creación

El querer entender por qué de una sola alma partieron dos seres, es como querer comprender cómo fue la creación del universo.

Esto es algo que tu corazón entiende muy bien y lo asimila perfectamente, pero que quizá es difícil que tu mente lo entienda.

Los Maestros lo explican así: cuando fuimos creados como seres éramos una sola energía pura que fue generando dentro de ella, en lo mas profundo y puro de su centro, su corazón, una nueva energía. Pero para crearla tuvo que dividir su corazón y convertirse en dos seres con diferentes personalidades.

Es por eso que se trata de una misma energía que por una necesidad de amor, de tener otra parte similar que le diera todo el cobijo que como almas necesitamos, decidió dividirse en dos.

Entonces, cada uno de esos seres se fue por diferentes caminos de evolución, hasta que llegado el momento se tienen que volver a reencontrar.



La grandiosidad del encuentro

Algunos consideran que el alma gemela puede ser una persona que es muy afín a nosotros, en un plano amistoso, pero no es así.

El alma gemela es solamente esa persona que te corresponde con el amor sublime que se genera en la pareja.

Es una de las cosas que los Maestros tienen mucho interés en que sepamos, que realmente todos tenemos otra parte que debemos que encontrar como parte de nuestra misión.

Lo más bello de ese reencuentro es que desde el momento en que se juntan se crea una energía grandísima.

Ésta sólo se genera cuando nos unimos por fin con nuestro complemento, con esa otra fuerza que nos corresponde para lograr el equilibrio en todos los aspectos, tanto físico como espiritual.

Dicha enseñanza se nos ha dado en la Tierra desde la antigüedad a través de varios Maestros, fue entonces como nació la historia de Adán y Eva, que es una alegoría de las almas gemelas.

Ella nos habla que Dios creó a Adán, quien por su misma necesidad de tener una compañera le pidió que le diera otro ser parecido a él para que lo amara. Así hizo a la mujer, pero tomándola del mismo cuerpo o energía de Adán.

Ésta fue una de las formas en que los Maestros nos dijeron desde el principio de la creación que existían seres que se dividieron y uno a otro se crearon para ser dos humanos con diferente esencia, pero que partían de una misma energía.

Encuentro con nuestra alma gemela...


Puede ocurrir que un alma reconozca a su gemela, pero la otra no, y así, el reencuentro no pueda prosperar en una relación armónica. Este tema está hermosamente desarrollado en Padmani, el amor mágico, una novela de Ramiro Calle en la cual se narra la historia de un hombre que renuncia a su propia liberación espiritual para buscar vida tras vida, reencarnación tras reencarnación, a la mujer amada. Cuando la encuentra, ésta pertenece a otro hombre y carece de evolución espiritual suficiente para reconocerle. Ramiro Calle afirma que cuando dos almas gemelas forman pareja, el resultado puede ser una verdadera alquimia.
La unión se convierte en la fusión mágica del yin y el yang, y la sexualidad en algo sagrado, cósmico: "la llave para abrir dimensiones clausuradas al amante ordinario. El cuerpo se convierte en el templo de Dios".

Estamos ante una unión en la cual lo único importante es el amor. Para que pueda darse tiene que existir un alto grado de evolución mental y espiritual. Javier Dorfil opina que esta unión "es la transformación de las tinieblas en luz. Pero para que ésto ocurra, ambos componentes han de haber atravesado los abismos de la oscuridad que hay dentro de cada uno de ellos. Eso sí, por ser alquimia pura, son inseparables".

Aunque la experiencia de unirse a un alma gemela se pinta como algo mágico y maravilloso, también estas relaciones han de pasar por miles de obstáculos, precisamente por tratarse de experiencias transformadoras. La psicoterapeuta Mari Carmen Losantos García afirma que "las dificultades que han de afrontar estas parejas se deben precisamente a esa atracción tan fuerte, a esa sensación de bienestar cuando están juntos, que muchas veces les impulsa a forzar la situación, proyectando sus fantasías, y acabando a veces con la historia de amor".

Laura Hesperid añade que existe un mito sobre esta unión, pues la vemos como el broche final de los cuentos de hadas: "se casaron y fueron felices para siempre", pero no ocurre necesariamente así. "El alma gemela viene a arrancarnos la máscara -asegura-, y tanto si se queda a nuestro lado como si desaparece, hará que nos quedemos con nuestra verdad desnuda para recorrer un camino hacia nosotros mismos".

Las señales del universo

Cuando dos almas gemelas han de reencontrarse, el Cosmos se confabula para posibilitarlo. Todos aquellos que han vivido esta experiencia hablan de las señales del universo. A ellas se refería Brian Weiss, con la bondad y el amor que emanan de su persona, "encontrar a tu alma gemela es un regalo del destino y, por ello, el universo se encarga de que no pase desapercibido, de que la conexión se produzca; después será la decisión de ambos, el libre albedrío, lo que decida aceptar ese regalo o no".

El reencuentro con el alma gemela lo decide el destino, lo pacta el universo. El escritor argentino Enrique Barrios comentó que "si se quiere obtener un diploma, el único camino eficiente es el de estudiar las materias que corresponden. No debería pensarse en conseguirlo por otros medios para adelantar el proceso. Cuando hablamos de almas gemelas nos referimos a un gran amor, por lo que hemos de hacernos más doctos en la materia Amor, que todos estudiamos en la escuela de la vida". Por eso receta a todos aquellos que estén buscando a su alma gemela y no la hayan encontrado, o a quienes la han hallado, pero sienten que aún no es el momento: "sé mejor, menos agresivo, más veraz, menos despreciativo, menos indiferente ante el dolor ajeno, más solidario, más comprensivo, menos superficial, más coherente y consecuente. Ama por encima de todo".

A pesar de que es el universo el que decide cuándo debe tener lugar el encuentro, hay quienes afirman que este puede programarse, pues toda la información está inconscientemente en nuestro interior. Según Javier Dorfil, "sólo hace falta que aflore al plano consciente y ello puede hacerse a través de la meditación, visualización e invocación".

Sea un mito platónico, un sueño romántico, una metáfora o un principio reencarnacionista, el fenómeno de las almas gemelas supone, a fin de cuentas, un reencuentro mágico, durante el cual cada uno accede a una dimensión divina, experimentando una transformación profunda y maravillosa.

ALMAS GEMELAS


Dios creó un TODO y lo llenó de vida; luego lo dividió en dos y cada una de esas dos partes reencarnó en dos seres diferentes. Deberían evolucionar cada una a través de vidas separadas. Así nacieron las almas gemelas, ese es el concepto de su existencia y la razón del por qué están separadas.


Sin embargo, aunque nacemos en cuerpos diferentes, la unión de esas almas no termina jamás y a través de muchas reencarnaciones estaremos juntos, cada una en un escenario diferente, viviendo vidas paralelas, con las mismas experiencias, pero no nos reconocemos desde el primer instante porque falta evolución y por eso necesitamos de otras relaciones. Pero el reencuentro al final, es inevitable.


Las almas gemelas tienen los mismos intereses, su atracción no es sólo física o sexual y la ternura ocupa sus instantes y sus miradas. Ese amor trasciende la edad, la materia, la raza, el credo, las distancias. Al verse, sienten una infinita necesidad de abrazarse y besarse y expandir las energías de sus corazones. Ambas desean crecer espiritual e intelectualmente, se incentivan mutuamente por ese crecimiento personal, no existe entre ellas el egoísmo ni la individualidad y tienen el deseo, aunque inconsciente, de llevar a cabo su misión juntos.


Se complementan en todos los sentidos... ¡casi piensan lo mismo! Se aceptan, se respetan, hacen planes para el futuro, se quieren como son. Si se pelean parecen marchitarse y buscarán rápidamente aclarar sus malentendidos, con humildad y generosidad el uno por el otro. Y su amor crecerá cada día más y más... Se dan cuenta que aunque separadas han estado buscándose siempre, ahora comprenden el por qué de la espera, por qué la alegría de vivir y por qué los corazones no se cerraron a la llegada del amor, nunca. Sus experiencias pasadas fueron la preparación para el reencuentro.



Si aún no has encontrado tu alma gemela, no te afanes, aún no es hora, aguarda con fe. Y esperar con fe, es tener la absoluta certeza de que sucederá y que esta vez será para siempre... ¡será un amor eterno!